Susana Giménez volvió a la tele renovada, más serena, espiritual y conectada consigo misma. Ella adjudica esta renovación a dos cosas: su encuentro con el Dalai Lama, gurú espiritual que le regaló algunos libros y una bufanda para que usara "cuando se sienta desarmonizada" y a su nueva alimentación, basada en las reglas de la dieta macrobiótica, también adoptada por celebridades como Madonna y Sharon Stone.Aunque no lo parezca, según la diva, ambos hechos estarían relacionados. "Mi nuevo estado espiritual me hizo cambiar hábitos. Me hice vegetariana macrobiótica y eso me cambió el cuerpo, el metabolismo, me siento espléndida", aseguró la diva, que hoy toma dos litros de agua por día (nunca más tomó alcohol) y se confiesa adicta a las milanesas de soja y los vegetales crudos. 22222222222222222222222222
