La verdad es que las imágenes son más propias de una serie de televisión en plan “La tribu de los Brady” que de la vida real, son poses muy forzadas para ser, al fin y al cabo, unos padres adolescentes, el cafelito y las magdalenas dejan mucho que desear. Poco convincentes.
Señalar, por otra parte, los peinados marujiles de Jamie Lynn, pena, pena, pena… Para mí que han pretendido darle ese punto de seriedad y responsabilidad que comporta la maternidad y se han pasado. ¿No os parece? 22222222222222222222222222
