El pasado 25 de julio, una mujer del estado de Nueva Jersey alertó a la policía al ver merodeando su casa un extraño animal, que finalmente resultó ser un enorme y manso gato blanco que pesaba 44 libras (19,9 kilos) y que fue bautizado como "Prince Chunk" ("el Príncipe Fornido").
El felino, que se cree que es el gato vivo más gordo del mundo, se hizo famoso en Estados Unidos al aparecer en el popular programa de televisión "Good Morning America", que logró que más de medio millar de personas llamaran interesadas en adoptarlo. 22222222222222222222222222
