A sus 44 años, Brad Pitt arremete con ansias de obtener una estatuilla y a cualquier precio. En esta oportunidad protagoniza “El curioso caso de Benjamín Button” junto a Cate Blanchett y dirigido por David Fincher (“Seven”).La historia, basada en un cuento de Scout Fitzgerald, cuenta la vida de un hombre que nació con 80 años y a medida que pasa el tiempo se hace más joven.Claro está, romance mediante. Porque Button conocerá a una niña (Daisy, por Blanchet) con la que intentará combatir la diferencia de apariencias a lo largo de su vida. Esa niña es interpretada por Shiloh, la hija de Brad y Angelina Jolie.
El proyecto deambuló por cajones de ejecutivos de estudios por más de una década. Pero finalmente la Warner se decidió por Fincher con un guión de Eric Roth, ganador del Oscar por "Forrest Gump". Para lograr el aspecto de octogenario, no se recurrió sólo al maquillaje. Sino que se empleó el costosísimo Contour, un nuevo programa computacional, al que se complementó con otro sistema especialmente creado para la película al que los directivos llamaron “AnEmotion”.
Es una técnica que ahonda en el que se usó para films como “El expreso polar”. El actor debe posicionarse entre sensores para dar creación a la figuras animadas con movimientos reales. El cuerpo de Brad Pitt fue recubierto de partículas para lograr más realismo a sus movimientos. 22222222222222222222222222
