martes, 1 de junio de 2010

Una Mujer gigante de 3 metros no para de crecer

Tanya Angus, de 31 años, sufre de un trastorno poco común que la hizo crecer a proporciones enormes.

Pero ahora los médicos han encontrado una cura para su problema de vida o muerte. Tania sufre de “acromeglia”, una rara forma de gigantismo, que hace que el cuerpo tenga una sobreproducción de la hormona del crecimiento.

Las víctimas de la enfermedad son muy altas, pero en el caso de Tania, su cuerpo entero ha crecido en proporción, lo que llevó a que su número de calzado se haya cuadriplicado.
Su búsqueda por una curación será documentada en un programa llamado “Me estoy convirtiendo en un gigante”, en Estados Unidos.

Tanya, de Las Vegas, Nevada, ha visto como su vida y su cuerpo se han transformado drásticamente en pocos años."Yo medía 1,50, me encantaba montar a caballo, bailar y simplemente divertirme como un adolescente normal”, dijo. "Yo tenía un novio, un departamento, un trabajo que me gustaba, me encantaba mi vida", relató y comentó que un día se despertó y notó que sus zapatos le ajustaban demasiado. Luego de varias semanas, tuvo que cambiar nuevamente de calzado y comenzó la pesadilla.

Y no eran sólo sus pies los que estaban cambiando, mirándose en el espejo se dio cuenta de que su rostro se había vuelto más amplio e incluso, tenía las manos más grandes.

Su crecimiento fue acompañado por un dolor constante en la espalda, y síntomas parecidos a la gripe. En el momento de cumplir los 20, Tanya ya medía 1,80.

Preocupada, su familia la llevó al médico quien de inmediato le diagnosticó gigantismo y la derivó a un especialista. El cambio en su altura fue rápido y empezó a perder sus formas femeninas. “ Mi voz cambió. Suena horrible, pero alguien en el trabajo me preguntó si yo era un hombre”, aseveró triste.

Después de una resonancia magnética, los médicos descubrieron un tumor del tamaño de una naranja en su cerebro, envuelto alrededor de su arteria carótida, provocando una sobreproducción de la hormona del crecimiento. Le dijeron que era demasiado grande para operar y que nada se podía hacer.

En 2003, se sometió a una cirugía para remover la mayor parte del tumor, aunque algunas partes pequeñas no pudieron ser separadas del cerebro. Su recuento de hormonas resultó de 3.000, en comparación con el de una persona promedio, que es de sólo 250. Ya no podía caminar bien y tuvo que manejarse en silla de ruedas, y vivir en casa con su madre, que la cuidaba a tiempo completo.

Luego, en 2005, los médicos le dijeron que el tumor había vuelto, y que era más grande que antes. Se sometió a una cirugía, en un hospital de Virginia Occidental, donde la grasa de su estómago fue utilizada para rellenar las áreas de tejido cerebral removidas.

Le dijeron que si no podían encontrar una forma de sacarlo, la presión sobre sus órganos sería demasiado grande, y ella moriría.

Pero han descubierto una manera de detener su crecimiento, con una nueva combinación de fármacos que ha reducido sus hormonas de crecimiento a un nivel normal de adulto. Tanya, es una de las personas más altas del mundo y la mujer más pesada./dailymail.co.uk