Tras el devastador sismo que el pasado viernes sacudió Japón, la alarma nuclear se ha extendido a cuatro centrales nucleares del noreste del país, la zona afectada por el terremoto. Mientras la alerta no cesa en Fukushima y la central de Tokai informaba de problemas con la refrigeración y una cuarta, Onagawa, decretó el estado de urgencia, aunque las autoridades niponas han declarado, a última hora de la noche, que el nivel de radiactividad en este punto han vuelto a la normalidad.Japón vive "la crisis más grave desde la II Guerra Mundial". Así lo ha dicho el primer ministro, Naoto Kan, en un nuevo mensaje dirigido a sus ciudadanos tras el terremoto y el tsunami que asolaron el país hace dos días.
Mientras las autoridades siguen en alerta por el estado de emergencia en las centrales nucleares de Fukushima, hoy se ha sabido que otra central también está teniendo problemas. Se trata de la planta de Tokai, unos 120 kilómetros al norte de Tokio, cuyo reactor está siendo enfriado con un único generador eléctrico de los tres que tiene.
Los otros dos de los que consta el sistema de refrigeración han fallado a consecuencia de la catástrofe. Además, la central de Onagawa, en la costa de la prefectura de Miyagi (la más próxima al epicentro del terremoto), ha declarado el nivel de emergencia más bajo tras detectar en su exterior niveles de radiactividad superiores a los permitidos, según ha informado el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
A priori, no parece un problema tan grave como los de Fukushima o Tokai, ya que la empresa que dirige la central de Onagawa, la Tohoku Electric Power Company, asegura que los tres reactores están bajo control y que no es un problema de funcionamiento. Según su versión, la radiactividad detectada proviene de las fugas en las centrales de Fukushima, a un centenar de kilómetros de allí. 22222222222222222222222222
